En los laboratorios dentales, al fresar y desbastar materiales protésicos, se generan polvos finos que no solo ponen en riesgo la salud, sino que también pueden afectar los equipos técnicos. El nuevo SILENT flow sensor de Renfert aporta un soplo de aire fresco al debate sobre la seguridad laboral y ofrece un entorno de trabajo más limpio.